Tengo un atraso: ¿estoy embarazada?

¿Sabías que un atraso no siempre indica embarazo?

La mayoría de las mujeres sabemos muy bien que el atraso en un periodo es un síntoma claro de embarazo: unos días de retraso en el ciclo menstrual pueden ser motivo de felicidad para las mujeres que quieren ser madres o de preocupación para aquellas que no están buscando un bebé.  Pero antes de sacar conclusiones es mejor que sepamos que la interrupción del ciclo menstrual puede deberse a otras causas.

Una causa muy común por la que el ciclo se atrasa es el estrés. En nuestros días, muchas personas están habituadas a enfrentarse a situaciones de tensión que generan estrés y que producen modificaciones en el funcionamiento habitual de nuestro cuerpo. Una de las posibles consecuencias del estrés es la producción de hormonas que impidan el sangrado.

El estado de salud también puede afectar la regularidad del ciclo. Algunas enfermedades pueden causar por sí mismas un atraso en el periodo. Pero también puede ser que el retraso sea un efecto de las medicinas que se usen para tratar las enfermedades.

La alimentación es otro factor que tiene incidencia en el ciclo. Tanto la obesidad como la falta de alimentos suelen provocar periodos irregulares.

Como puede verse, son muchas las causas que pueden alterar el ciclo menstrual. Y hasta ahora no mencionamos los falsos atrasos: es decir, aquellas situaciones en las que contamos mal los días y creemos que el periodo debería llegar. Por lo tanto, antes de sacar conclusiones conviene que seamos prudentes y busquemos otras evidencias que nos confirmen el embarazo:

-    Comprá en la farmacia un test de embarazo. Los tests te proveen una respuesta rápida cuando estás ansiosa por saber si estás embarazada.

-    Consultá con tu médico y arreglá una visita. Tu médico probablemente pueda indicarte si el retraso se debe a un embarazo o a otro motivo natural o que afecte tu salud.


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