Granitos, puntos negros y piel reseca: ¿qué hago?

Los cambios en el embarazo pueden producir cambios en tu piel, ¿cómo manejarlos?

La aparición de granos y puntos negros se debe a la alta producción de hormonas durante el embarazo. Las hormonas pueden hacer que la piel produzca aceite, que tapa los poros y genera las irritaciones en la superficie de la piel.

Para contrarrestar el acné existen muchas alternativas, pero no todas pueden ser utilizadas durante el embarazo. Es importante que la embarazada consulte con un dermatólogo antes de aplicar cualquier tratamiento, ya que algunos productos pueden perjudicarla a ella o a su hijo. En especial, hay que evitar los antibióticos y los medicamentos o lociones que contengan perióxido de benzoilo y retinol.

Existen otras alternativas más caseras que pueden dar resultados durante el embarazo. Para una de ellas hay que seguir los siguientes pasos: batir dos claras de huevo hasta que tengan una consistencia suave. Luego aplicarlas sobre la cara y dejarlas durante 15 minutos. Finalmente, limpiar con suavidad para no irritar la piel.

¿Y ahora piel reseca?

Durante el embarazo la producción de hormonas varía de un mes a otro. Por lo tanto, es posible que la embarazada pase de tener la piel grasa a tener la piel reseca. En este caso, también lo que conviene es hablar con el dermatólogo antes de usar cualquier loción, ya que existen algunos componentes que pueden afectar el embarazo, como el fluconazol, la tetraciclina, el minoxidil y la isotretinoína.

Una recomendación de los especialistas para combatir la piel reseca durante el embarazo es tomar mucha agua. Esta es la mejor manera, ya que la piel se hidrata desde nuestro interior.

También se pueden usar cremas hidratantes para bebés, aunque, como ya dijimos, siempre hay que consultar antes al médico. Otra solución casera es ducharse por no más de 10 minutos en agua tibia, mientras se aplican aceites para la piel o cremas hidratantes corporales.

 

El cuidado de la piel, tan importante para una mujer, no será el mismo durante el embarazo. Los cambios del cuerpo obligarán a la embarazada a utilizar distintas técnicas a las que está habituada. Pero es importante, antes de cualquier tratamiento, asesorarse con los especialistas adecuados. De esta manera, se garantiza una vida más sana para la madre y el bebé.

 

Fuentes:

Laura Riley, You & Your Baby Pregnancy: The Ultimate Week-By-Week Pregnancy Guide, Meredith Books, 2006.

March of dimes.

American Family Physician.


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