Hidratate, ¡es importante!

Agua, jugos, no importa con qué, pero es importante que durante el embarazo te hidrates. ¿Sabés por qué?

Si bien es cierto que la mayoría de nosotras está al tanto de la necesidad de incorporar a nuestros hábitos la costumbre de beber una buena cantidad de agua todos los días, es nuestro deber remarcar la importancia de una correcta hidratación, especialmente durante el embarazo.


Tener o no sed no es parámetro para evaluar el nivel de hidratación. Nuestro cuerpo necesita una cantidad mínima de líquido diario para funcionar: si no nos ocupamos de proveerle las cantidades correctas, él mismo intentará conseguirlo para continuar cumpliendo con las funciones básicas. En ese momento comenzarán los síntomas graves como el estreñimiento, la disfunción renal y otros problemas típicos dentro de un cuadro de deshidratación.


Durante el embarazo, el primer trimestre es el período más crítico, ya que durante estos meses se formará el líquido amniótico. Un problema en la formación de éste podría causar que el embrión en lugar de flotar en el útero se desarrolle en contacto con las paredes, pudiendo producirse malformaciones en las piernas y brazos del bebé.


En el segundo trimestre, la falta de líquido podría traducirse en calambres, excesiva fatiga y hasta en falso trabajo de parto.


Hay muchas maneras de ayudarnos a incorporar el hábito de tomar una buena cantidad de agua. Por ejemplo llenar una jarra de 2 litros por la mañana y ponernos como objetivo haberla bebido antes de cenar.


En el trabajo podemos hacer algo similar pero con botellas pequeñas, proponiéndonos beber una cada tres horas.


Además de una cantidad correcta, el cuerpo necesita recibir el líquido en dosis medidas. De poco sirve ingerir una gran cantidad de agua de una sola vez, sino que al igual que una plantita, debemos incorporarlo de poco a poco.


Es bueno saber también que no todos los líquidos suman a la hidratación. Las bebidas con cafeína y las que contienen grandes cantidades de azúcar no son recomendadas. En contrapartida, los jugos naturales además de una fuente de hidratación se convierten en aliados a la hora de incorporar vitaminas.


En épocas de calor es más importante aún extremar los cuidados, no olvides que haciendo éstas pequeñas incorporaciones a tu vida cotidiana no solamente te estás cuidando, sino que también le estás asegurando a tu bebé un mejor desarrollo.


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