Quinto mes

Desde el momento mismo de la fecundación, se inicia una serie de fenómenos en el organismo de la mujer, que inducirán cambios corporales y síntomas típicos en las distintas etapas del embarazo. En esta nota te contamos los principales síntomas del quinto mes de embarazo.

Quinto mes

Durante este mes de embarazo, se mantienen muchos de los síntomas descriptos en los meses anteriores. En esta nota te contamos los más importantes o los que no se presentaron hasta ahora.


Debilidad y mareos
“Me mareo cuando me paro o estoy acostada boca arriba. Además me canso mucho cuando camino. Estoy bien?. Puede afectar ésto a mi bebé?”.
En esta etapa del embarazo se suma un efecto nuevo: el útero, que ahora es más voluminoso y de mayor peso, es capaz de comprimir la vena cava inferior cada vez que la mujer embarazada se acuesta boca arriba. Esta importante vena, que transcurre a la derecha de la columna vertebral, por detrás del útero, lleva grandes volúmenes de sangra al corazón, proveniente de la mitad inferior del cuerpo. De este modo, no será difícil comprender que cuando es comprimida disminuye un gran aporte de sangre al corazón, y por carácter transitivo, este órgano, tendrá menos sangre para impulsar al resto de los mismos, tales como el cerebro por ejemplo, dando así mareos o visión borrosa. Por otro lado, esa compresión aumenta la presión sanguínea del sistema venoso que drena dicha vena, y así es como puede empeorarse el estado de las várices tales como las hemorroides, (que son venas rectales). También levantarse de golpe de la posición sentada, hace que por acción de la gravedad, la sangre llegue con dificultad por un instante, al cerebro, sobre todo en una persona en la cual la concentración de glóbulos rojos está disminuida, (como en el embarazo). Una forma de disminuir las molestias durante esta etapa de embarazo es no incorporándose muy rápidamente, no pasar muchas horas sin comer algo, mantener el ambiente bien ventilado, no exigirse demasiado físicamente y acostarse de costado, preferentemente el izquierdo, y no boca arriba. Esta posición es la ideal para dormir, pues, por lo ya expuesto, permite un mayor aflujo circulatorio, y por ende, de nutrientes, al útero.
Estas situaciones de disminución momentánea del aporte circulatorio al útero, no pone en peligro al bebé en ningún momento.


Dolor lumbar
“Muchas veces tengo dolor en la espalda en la zona lumbar.”
La pelvis, a pesar de parecer estar hecha de una sola pieza sólida y de forma anular, en realidad está formada por varios huesos unidos entre sí por articulaciones estrechas e inmóviles. Durante el parto, el bebé tiene que pasar por dentro de este anillo óseo para salir del cuerpo de la madre. Para facilitar esto, esos huesos deben separarse un poco para dar más lugar al cuerpo del feto. Eso es posible gracias a la acción de una hormona llamada relaxina, y que es producida por la placenta durante todo el embarazo. Dicha hormona se encarga de relajar los ligamentos que componen las articulaciones de la pelvis fundamentalmente. Este efecto, hace que esas articulaciones estén más sensibles a la presión que soportan al caminar, pararse, o la que produce el peso del feto o el mismo cuerpo de la embarazada. Así es como duelen las articulaciones de la columna lumbar, o la unión de los huesos del pubis.


Cambios en la piel y su pigmentación
“Se me formó una línea oscura en la línea media del abdomen, debajo del ombligo, y tengo manchas similares en la cara. Se me van a ir luego del parto?”
Otra hormona que aumenta durante el embarazo es la MSH, la cual estimula las células productoras de pigmento de la piel. Esto hace que determinadas áreas se oscurezcan. Por ejemplo: aréola y pezón, genitales externos, la línea media debajo del ombligo, y zonas de la cara (ésto último se denomina cloasma). En las mujeres de tez oscura, el cloasma toma, sin embargo una coloración más clara. Como la luz solar aumenta estos efectos, es aconsejable usar filtros factor 15 o más o no exponerse al sol. Se dice también que la deficiencia de ácido fólico, puede empeorar dicha coloración, por lo que es conveniente, ingerir alimentos que lo contengan tales como verduras, naranjas, o cereales. Todos estos cambios de coloración revierten lentamente luego del parto.
Otros cambios propios de la piel durante el embarazo son: enrojecimiento e hinchazón de las palmas de las manos y planta de los pies, palidez de los pies durante el frío y pequeñas verruguitas en las axilas. Todos esos cambios también revierten luego del parto.


Problemas dentales
“Mi boca se transformó en un desastre desde que estoy embarazada: me sangran las encías cuando me cepillo, creo que tengo caries, pero no me atrevo a tratarme por miedo a que la anestesia pueda perjudicar el embarazo”.
La congestión de las fosas nasales así como también de las encías durante el embarazo, las hace sangrar con facilidad. La presencia de caries o infecciones en la dentadura, no escapan a la embarazada, y es conveniente tener una consulta con el dentista para tratar estos problemas y evitar los riesgos de dichas infecciones o los episodios de dolor intenso que se puedan desarrollar. Para ésto, pueden realizarse radiografías dentales con protección abdominal de plomo, así como también anestesia local o la administración de ciertos antibióticos.

Las opiniones vertidas por el Dr. Marcelo Martinez son de carácter general y no interfieren con el criterio que cada obstetra particular tenga con su paciente.


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