10 elementos escenciales en el ajuar del bebé

¿Qué cosas te van a salvar cuando llegue el bebé?

Uno de los programas que más nos divierte a las embarazadas es salir a comprar la ropa y los accesorios para nuestro futuro bebé. Ya sea con nuestra pareja, mamá, o  amigas…  no importa: el tema es elegir las primeras prendas y utilería que usará nuestro hijo cuando por fin llegue. Para tener una guía de cómo armar el ajuar del bebé, te damos unos breves consejos.

El bolso del bebé:

Paradójicamente, solemos comprar recién al final los elementos que necesita el bebé apenas llega al mundo. Estamos hablando de todas las cosas que contendrá el bolso que llevarás a la maternidad. Por lo general, cuando se va aproximando la fecha del parto, el médico te dará una lista con los elementos que tendrás que llevar, ya que cada maternidad tiene sus reglas y cada médico sus recetas. Si sos una mamá precavida conviene que para el séptimo mes tengas lista toda la ropita que usará el bebé, por si se adelanta el parto.

Debés incluir en el bolso: 2 ó 3 mudas de ropa para el bebé, que pueden consistir en ositos si nace en invierno o bodies si nace en verano; enteritos con o sin pies; batitas de algodón; y pantaloncitos con o sin pies, según la época. Obviamente, acordate de llevar varios pares de medias de diferente talle, así como también gorritos y mantitas, sin importar de qué estación se trate. Además, guardá en el bolso el cambiador con pañales, paños húmedos, cremita y, finalmente, toallas de mano, que nunca vienen mal.

La ropita de todos los días:

El ajuar debe contener: enteritos -si tienen botones para abrir en la entrepierna, mejor, así es más fácil cambiarlo-, batitas -preferentemente abiertas en el frente-, pantalones con o sin pies, medias, gorros, bodies, 1 ó 2 conjuntos de paseo y abrigo o buzo según la época. Es preferible que la ropa que usa sea de algodón, hilo o fibras naturales. Si las prendas son de lana, conviene que no tengan pelo, para evitar alergias. Por último, es conveniente que tengas más de una muda de las prendas básicas (osito, bodies y ropa de abrigo) y en diferentes talles, obviamente cuidando de no comprar demasiada: nunca se sabe el tamaño que va a tener el bebé hasta que no lo tengas con vos.

Además, recordá lavar siempre la ropa con jabón neutro antes de que la use el bebé.

Para la hora de comer:

Como al principio lo único que va a comer tu bebé es la leche materna, asegurate tener todos los elementos que necesitás para esa tarea.

Tomá nota: saca-leches, mamadera -por si hay que alimentar al bebé mientras no estás- y la crema cicatrizante que recomiende tu médico.  También te recomendamos llevar el número telefónico de una especialista en lactancia por si tenés dudas de último momento (en ciertas ocasiones una amiga o tu madre pueden cumplir ese rol).

Para el dormitorio:

La decoración de la habitación va a de acuerdo a las necesidades y gustos de la pareja y el bebé. Si cuentan con espacio es recomendable contar con una cuna; de lo contrario, llevá un catre o moisés. Es importante que el colchón de la cuna o el catre sea nuevo. Asimismo, hay que equipar la cuna o moisés con sábanas acordes y mantas. Evitá los juguetes y accesorios, ya que no se recomiendan para los recién nacidos.

A la hora del baño:

Para el baño, lo fundamental es asegurarte la seguridad del bebé. Al principio es recomendable usar un jabón neutro o de glicerina para lavar al bebé; hisopos,  para limpiar sus oídos y nariz; y gasas, por si tiene lagañas. Para secar al recién nacido la mejor opción son las toallas con capucha. Por último, llevá un cepillo muy suave para peinar su pelito.

¿Ya tenés todos los elementos?


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