¿Qué es el parto domiciliario?

Algunas mamás quieren tener el bebé en casa. ¿Es conveniente?

El parto domiciliario es una tendencia que cada vez engancha más a las embarazadas. Pero su principal desventaja es la inseguridad de no contar con la atención hospitalaria inmediata ante posibles problemas que pudieran hacer peligrar la vida de la madre o el bebé. Sin embargo, si la salud de la mamá y del bebé hacia el final del embarazo es óptima, se pueden tomar algunos resguardos que eviten posibles complicaciones.

Aunque aún no está incluido en el Plan Medico Obligatorio, existen algunas organizaciones privadas que se dedican a asistir partos domiciliarios con todas las garantías. Contratando algunos de estos servicios se puede contar con especialistas médicos, un obstetra  y, en algunos casos, un neonatólogo que te acompañaran en tu hogar. Generalmente, estos equipos médicos trabajan con una partera que te guiará previamente en los utensilios que deberás tener a mano y te acompañará en el monitoreo del bebé desde que comienza el trabajo de parto.

Ventajas del parto domiciliario

Siendo una de las alternativas del parto respetado, el parto domiciliario obedece los tiempos de la madre y del bebé sin intervenciones clínicas e inducciones. Además, el lugar de nacimiento es conocido por la madre y por todos los miembros de la familia, que pueden tener participación protagónica en momento del parto. La ayuda del papá, por ejemplo, es fundamental para permitir la relajación de la madre y sostener a la madre durante el parto.

El lugar de la casa elegido para el parto se debe mantener cálido e higienizado, preparando unas mantas secas y limpias para recibir al bebé. Desde el nacimiento, puede tener un contacto estrecho con la mamá, colocándolo en el pecho y sintiendo su piel, logrando una comunicación que permite la identificación, evitando el stress de los controles de rutina. En caso de que todo haya salido bien desde el primer momento, se pueden hacer las medidas y chequeos más tarde.

En el parto domiciliario prevalece el vínculo de madre-hijo, permitiendo que ambos se reconozcan desde el primer minuto del nacimiento. Los chequeos que realizara el equipo médico es velar que el bebé se encuentre seco y templado, que tenga el reflejo de succión aunque aún no mame y los demás reflejos para descartar problemas en el sistema neurológico. A su vez, se charlara con mamá para que esté atenta a las deposiciones del bebé, ofrecer consejos sobre higiene y lactancia. Obviamente, el papá puede ser participe de todo este proceso en donde podrá establecer un vínculo con el bebé.


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