Alergias en bebés: cómo detectarlas

En los primeros años de vida pueden aparecer manchitas y erupciones en el bebé: ¿cómo detectamos las alergias y qué hacemos?

Es muy común que las personas manifiesten sus alergias durante los primeros años de vida, debido a que durante esa etapa comenzamos a tener contacto con el mundo por primera vez, y así como nuestros sentidos reaccionan, también lo hacen nuestros anticuerpos. Como padres, nuestra tarea es estar atentos ante los primeros síntomas, ya que en algunos casos pueden tener graves consecuencias de no ser tratadas a tiempo. Pero para poder detectar alergias tempranas en nuestros hijos debemos saber primero qué es una alergia y cómo funciona:

Según su definición médica, la alergia es una hipersensibilidad a una sustancia o partícula con la que tenemos contacto a través del tacto, por inhalarla o ingerirla. Dicha sustancia se llama "alérgeno", y los síntomas que provoca se conocen como "reacciones alérgicas". Cuando un alérgeno ingresa al organismo alérgico, su sistema inmunitario responde produciendo gran cantidad de los anticuerpos llamados IgE, que provocan una reacción exagerada y consecuencias anormales tales como erupciones, inflamaciones, asfixia, etc.

¿Cuáles son las causas?


Hay dos factores generales en los que podemos clasificar las causas de una alergia: por un lado ,el ambiente en el que el niño se cría (el clima, su dieta, la fauna y flora con la que tiene contacto, etc.) por el otro, la genética, ya que en algunos casos las alergias son hereditarias.


Esto último no significa que el niño herede la alergia de los padres: puede no tener la misma alergia pero sí ser propenso a reacciones alérgicas de cualquier tipo. De modo que si en tu familia hay antecedentes podés consultar a tu pediatra por prevenciones.

Precauciones y consejos


¿Cómo saber detectar posibles alergias en tu bebé? Es sencillo, solo deberás ser metódica y prestar atención cuando introduzcas cambios en la vida de tu hijo, ya sea en su comida, higiene o medio ambiente.
Por ejemplo, si decidís utilizar ropita de lana o nuevas telas a la que él no está acostumbrado, aseguráte de que éstas sean recomendadas para niños y luego de la primera vez que las utilice verificá la piel de tu bebé. Si demuestra irritaciones o picazón cambiála enseguida y comunicáselo a tu pediatra.

Al momento de introducir alimentos en la dieta de tu hijo durante sus primeros años, hacelo según lo que vaya indicando el médico. Recordá que los bebés y niños pequeños no pueden ingerir condimentos como lo hacen los adultos, y que todo nuevo sabor o alimento debe ser introducido observando las reacciones que le puedan provocar. Si sos metódica en este aspecto podrás reconocer qué le causó daño a su sistema digestivo de una primera vez.

No menos importante es que cuides su hábitat: el polvo, el polen de las flores y los cambios de estación pueden provocarle a tu hijo reacciones alérgicas respiratorias, como asma, asfixia e irritación nasal. Mantener su espacio limpio y ventilado siempre que el clima lo permita es un buen modo de prevenir la alergia.

Por último, el mejor consejo que podemos darte es que consultes a tu pediatra ante la menor inquietud. Seguramente, él sabrá detectar los síntomas y te derivará a un profesional especializado.


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