El uso del chupete, ¿es bueno o malo?

El chupete es un gran aliado, pero tenés que saber cómo usarlo.

Naturalmente, el bebé tiene la necesidad de succionar,  ya que utiliza su boca para conocer el mundo que lo rodea. No obstante, si bien es posible utilizar el chupete desde los primeros días de vida, es recomendable hacerlo después del primer mes para evitar ahogamientos con el propio vómito. A su vez, aunque el bebé puede usar el chupete hasta los 2 años, es preferible empezar a usarlo por períodos cortos y cada vez menos frecuentes a partir del primer año. En general, te recomendamos que le des el chupete antes de la hora de comer, siempre obedeciendo a una estricta limpieza.

El uso del chupete puede ser malo o bueno para el bebé según cómo lo uses y qué modelo elijas. De todas maneras, ante cualquier anormalidad en la salud bucal del bebé, es recomendable consultar con el pediatra y seguir sus indicaciones.

Consejos para el buen uso del chupete

A continuación, te damos unos consejos para que el chupete sea un aliado y no un enemigo:

 •    Esterilizá el chupete antes del primer uso, y volvé a hacerlo cada cierto tiempo, ya que suele acumular restos de comida que pueden afectar la salud de tu bebé.

•    Procurá que el tamaño sea adecuado a la edad y a la boca del bebé.

•    En caso de que se caiga, no hay que limpiarlo con la boca. En nuestra boca conviven bacterias y potenciales caries que pueden dañar la salud del bebé.

•    Asegurate de que el chupete de tu bebé cumple las normas de seguridad.  Compralo en un lugar de confianza y leé siempre el prospecto que viene detrás.

•    Renovalo cada 3 meses o siempre que presente grietas o cambio de color.

•    Evitá colgarlo con una cadenita o engancharlo en la ropa, ya que el bebé corre el riesgo de estrangularse, en especial mientras duerme.

•    Tratá de evitar su uso continuo y reducí el hábito a medida que el bebé crece.


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