Consejos para disfrutar la lactancia

La lactancia es fundamental para el desarrollo del bebé: ¿cómo hacer para que los dos la disfruten?

Para que la alimentación del bebé sea la adecuada durante la lactancia no es suficiente con contar con un buen nivel de producción de leche, es preciso también que la mamá maneje correctamente la técnica. Aquí te ofrecemos algunos consejos para que tengas en cuenta:

Encontrá la posición más cómoda para dar de mamar


Para hallar la posición ideal para amamantar, tenés que contar con una silla más bien baja que tenga en sus laterales apoya brazos. Podés recurrir también a algún complemento para apoyar los pies, para que éstos estén también relajados y cómodos. Como regla básica, el bebé debe quedar ubicado frente al pecho de la mamá y debe haber contacto físico entre los abdómenes de ambos.

Verificá que la posición de la boca del bebé sea la indicada


Para una correcta succión, la boca del bebé debe estar completamente abierta. Para esto, se hacen unos toques con la punta del pezón en sus labios, lo cual  estimulará el reflejo de búsqueda. Los labios del bebé deben estar hacia fuera, como si fuera a dar un beso, y cuando abre bien la boca, se fija el pezón en el centro de su boca y se trae hacia el seno con un movimiento firme para que toda la areola quede dentro de su boca.
 
Aprendé a comprender los códigos de tu bebé


La lactancia es un proceso de aprendizaje mutuo entre madre e hijo. Cada bebé desarrolla su propio sistema de comunicación a través del cual te dará a entender que quiere seguir comiendo o que ya no quiere más. En caso de que experimenten ciertas dificultades para que el bebé se prenda a la teta, podés estimular sus labios suavemente con tus dedos, de forma que vaya activando el instinto de succión.

Aprovechá el momento para comunicarte con tu bebé


El amamantamiento es una de las formas primordiales en que se construye el vínculo de confianza y amor entre madre e hijo. Por ello, es importante que te tomes todo el tiempo que sea necesario para inducir la succión y que no intentes realizar otras actividades en simultáneo. Además, la lactancia es un momento propicio para promover el contacto corporal con el bebé. Durante el tiempo que dure el amamantamiento es fundamental que este sea un ritual de profunda conexión y comunicación con tu bebé.

Hacé participar al papá de la lactancia


Si bien el amamantamiento pareciera que es un ámbito exclusivo de la mamá, es importante que junto con tu pareja encuentren la forma de compartir la experiencia única de alimentar al bebé. El padre puede colaborar tanto en la preparación del espacio como así también del proceso posterior: una vez que el bebé ha terminado de comer, puede ser el padre el que lo ayude a eliminar los gases y cambiarle los pañales. Además de reducir el gran trabajo que implica para la madre alimentar a su hijo, es también una excelente forma de compartir en pareja, desde las primeras semanas, todas las tareas implicadas en la crianza del hijo. 

Buscá toda la información que necesites


La única preparación que necesitás para amamantar es estar bien informada y asesorada por expertos que sepan guiarte y brindarte tranquilidad en caso de que se te presente algún obstáculo o bien comiencen a aparecer dolores u otras complicaciones.

Con el tiempo, la mayoría de las mamás se convierten en verdaderas expertas en lactancia gracias a que pierden el miedo y las inhibiciones y adquieren la confianza que solamente se logra con la experiencia, la dedicación, la seguridad y la tranquilidad.

 


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