¡Cuidado, bebé gateando!

El bebé se mueve por todos lados, ¿qué riesgos hay que minimizar?

Cuando el bebé comienza a gatear adquiere cierta independencia. Su gran curiosidad, sumada a la posibilidad de moverse, lo llevará a querer conocer todo lo que esté a su alcance en ese enorme mundo que es la casa.

¿Cómo podemos disminuir los riesgos? La clave está en la prevención: de nada sirve controlar que el pequeño sea un explorador día y noche, basta un segundo de distracción para que el bebé haga algo peligroso.  Estar a la altura de la circunstancias en este tema es lo más importante, un ejercicio efectivo es ponernos en lugar de nuestros hijos y descubrir qué elementos peligrosos nos encontramos desde su perspectiva.

¿Cuáles son los riesgos más comunes? La electricidad puede ser un gran problema si no tomamos las medidas necesarias. Lo primero que debemos hacer es instalar un disyuntor que cortará la energía ante cualquier inconveniente.  También es recomendable colocar tapas en todos los enchufes, para impedir que el bebé tenga posibilidad de entrar en contacto con la electricidad. Las escaleras también deben estar protegidas con puertas de seguridad, son de fácil colocación y es una buena manera de “delimitar” una zona para que el niño pueda moverse de forma segura.  

No todos los peligros están a la vista. Al gatear, el bebé comenzará a estar en contacto con el suelo y la limpieza empieza a tener un papel fundamental, ya que su sistema inmunológico no está completamente desarrollado. Antes de dejar al niño en el piso debemos asegurarnos de que la zona por donde se desplazará está desinfectada y libre de objetos pequeños, como alfileres o clips.

¿Vos ya preparaste tu casa para cuando tu bebé comience a gatear? ¿Qué recaudos tomaste?


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