El cuidado de los pezones en la lactancia

Una de las preocupaciones más comunes de la lactancia es el dolor de los pezones: ¿cómo podés cuidarlos?

Uno de los temores más frecuentes en la lactancia es el dolor que pueda producirse durante el amamantamiento. Por ese motivo, tratamos en esta nota sobre cómo preparar los pezones para que la lactancia se realice con las menores molestias posibles.

Desde el momento en que comienza el embarazo, todo el cuerpo se va preparando para las diferentes etapas que tendrá que enfrentar. En el caso de tus senos, vas a notar que aumentan de tamaño debido a que los conductos lácteos y las células productoras de leche comienzan a desarrollarse y reciben más sangre.  Es fundamental que sepas que el tamaño de tus senos no tiene relación con tu capacidad de producir más leche, ya que la misma depende de la glándula mamaria, mientras que lo que les da mayor tamaño  es el tejido graso.

Algunos especialistas afirman que no es necesario hacer nada con respecto a la piel de tus senos y tus pezones, dado que las propias hormonas y el amamantamiento correcto posterior serían suficientes. Sin embargo, aquí te damos algunos consejos que podrían ayudarte, dependiendo del tipo de piel que tengas.

  • Podés ayudar a preparar la piel de tus pezones masajeándote suavemente con crema de caléndulas u otras. Estos masajes deben realizarse a partir del octavo mes: es importante no hacerlo antes para no producir contracciones.
  • En el momento de la lactancia, si tus pezones están agrietados puede que necesites pezoneras, un accesorio de plástico o silicona que recubre tus pezones para evitar que se sigan lastimando hasta que se cicatricen.
  • También es una buena idea, en el caso de que tus pezones estén agrietados, que dejes secar tus pezones al aire libre para facilitar su cicatrización.
  • Si tenés mucha leche puede resultar una buena idea que uses almohadillas descartables o lavables para que contengan los escapes de leche que puedas sufrir durante el día y de esta forma no te mojen el soutien.  Las almohadillas se venden en farmacias.


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