Los primeros dientes, ¡cómo duelen!

El bebé llora y muerde todo, ¿qué pasa? Es que están por salir sus primeros dientes.

Ya desde muy temprano, los bebés desarrollan sus dientes. Algunos empiezan a los tres meses, otros pueden tardar hasta un año, pero a la mayoría les crecen los dientes de leche entre los 4 y los 7 meses. Si bien hay bebés que no sufren durante esta etapa, es muy común que los pequeños manifiesten algunos dolores. Por eso, es bueno que los padres estén informados sobre los síntomas normales y las maneras en que pueden aliviar el dolor de sus bebés.

¿Qué ocurre durante esta etapa?

Cuando los dientes empiezan a salir, el bebé tiene algunos comportamientos y síntomas que son habituales. Muchos de ellos no deben provocar la alarma de los padres.

Para empezar, es natural que las encías se inflamen a medida que el diente se acerca a la superficie. Esto provoca mucho dolor, y es normal que el bebé reaccione en consecuencia. Los llantos y la dificultad para dormir son características usuales de este período. Además, puede ocurrir que el bebé rechace los alimentos.

Cuando los dientes que están saliendo son los molares, pueden llegar a agregarse dolores en los cachetes o en los oídos de tu bebé. Esta puede ser una de las razones por las que el bebé se toque constantemente las orejas y los cachetes. Sin embargo, en el caso de las orejas, hay que tener cuidado de que la causa no sea una infección en el oído.

Otra consecuencia es que el bebé quiera morder cualquier cosa, ya sea los dedos de sus familiares cuando lo acarician o los objetos que encuentre por la casa. Es razonable que lo haga, ya que morder le aliviará un poco el dolor.

También como consecuencia del crecimiento de los dientes el bebé babeará mucho más que de costumbre. Más adelante proporcionaremos algunos consejos para evitar que la baba genere otros males.

Algunos especialistas creen que la salida de los dientes puede provocar diarrea y fiebres leves. Sin embargo, la mayoría de los médicos no concuerda con este diagnóstico y cree que estas enfermedades tienen otra causa. En estos casos, por prudencia, es mejor consultar con el pediatra.

Consejos para ayudar a tu bebé

 

Existen algunas maneras de aliviar un poco el dolor que siente el bebé por sus encías inflamadas. Lo mejor es darle algún objeto que pueda morder. Debemos tomar algunas precauciones antes de hacerlo: lo que muerda tu bebé no debe ser muy pequeño, ya que puede tragárselo. Tampoco, si es grande, debe ser algo tan frágil que el bebé pueda romper. Una técnica muy utilizada es poner un paño húmedo en la heladera durante media hora y después darlo al bebé para que lo muerda. Las comidas frías también pueden ayudar a que el bebé calme el dolor. En el caso de que ninguno de estos consejos funciones, es recomendable que los padres visiten al pediatra.

Con respecto al babeo, es conveniente que los padres tomen algunas precauciones. Para empezar, la baba del bebé puede provocar sarpullidos y, en algunos casos, diarrea. Por eso debe limpiarse frecuentemente la cara del bebé con un pañuelo limpio. A la hora de dormir, los especialistas recomiendan poner un paño debajo de la cabeza del bebé, de tal manera que absorba la baba.

También debemos hablar de aquello que no debe hacerse. Los padres no deben frotar los dientes de sus hijos con whisky para anestesiarlos. Tampoco deben utilizar medicamentos sin una consulta previa al pediatra. Estos métodos pueden perjudicar la salud de sus bebés.

Fuentes: Babycenter, The Parent´s Guide, Kid´s Health.


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